Dolor y sufrimiento

Es muy importante hacer una distinción entre ambos conceptos, aunque habitualmente se usen como sinónimos. Para ello vamos a darles significados propios:

DOLOR: sentimiento provocado por algo que me pasa sobre lo que no tengo ninguna posibilidad de control.

SUFRIMIENTO: sentimiento sobre el que tengo capacidad de control.

El dolor va a ser la consecuencia natural cuando me sucede algún suceso o pérdida inesperada, terrible, profunda: cuando muere una persona amada, un accidente, un problema grave de salud, una catástrofe natural que me afecta la vida, etc.

El sufrimiento suele ser consecuencia, sobre todo, de la forma cómo enfrento la vida cotidiana, mi estilo de pensamiento, mi estilo de analizar los sucesos habituales.

El dolor forma parte de la vida, es la otra cara de la alegría y del gozo de vivir. En la vida hay muchas situaciones que provocan dolor.

El dolor entendido como “Ya no duele” no se termina. Con el dolor se aprende a convivir, no se acaba. Es como una marea, que se retira y deja de estar a la vista, pero que en un momento sube y se hace de nuevo presente.

Están los recuerdos, que con el tiempo se hacen agridulces, casi siempre dulces, pero en ocasiones vitriólicos. Están las fechas, que en si mismo no tienen contenido, pero que para las personas implican significados.

Está la imaginación, lo que pudo ser y nunca será. El dolor del futuro incumplido.

Pero así es como sucede. Va y viene, se esconde y asoma, es una sonrisa y una lagrima. Y todo ello es cierto, parte de la vida y es como se vive.

Es una maldición y una bendición, ya que gracias al dolor, aprendemos a aprovechar la vida, si le sacamos partido, que no es tan fácil. Si no sacamos la enseñanza, el dolor solo es una herida. Si aprendemos lo que nos enseña, nos hacemos mejores personas, porque vivimos de otra manera.

Por su parte, el sufrimiento tiene su trono en nuestra cabeza, en esos pensamientos pesimistas y derrotistas que nos amargan las situaciones. El sufrimiento depende de nosotros, de aprender a controlar el flujo de ideas que aplicamos a lo que nos pasa. Pasa por relativizar, desdramatizar, ver lo positivo de lo malo, que también lo tiene, aunque en ocasiones cuesta tiempo poder apreciarlo. Es una cuestión de disciplina y de aprender a distanciarse de los sucesos. Aprender a detectar los pensamientos que nos alteran, a discutir con ellos y a ponerlos en su lugar.

3 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Ana P.
    Mar 01, 2013 @ 10:01:16

    El dolor nos hace crecer y el sufrimiento nos hace sentirnos muy pequeños…

    Responder

  2. anasanantonio
    Mar 01, 2013 @ 10:16:02

    Si Ana, justamente es eso. Muy bien sintetizado, muchas gracias. Ana

    Responder

  3. Esthercita
    Mar 16, 2013 @ 22:12:56

    Una gran maestra me enseñó que puedes tener dolor y no sufrirlo, incluso que esto puede aplicarse al plano físico, pude verlo con mis propios ojos…

    Responder

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