El corazón más bello

Un buen día, un hombre joven se puso en medio de la plaza del pueblo y proclamó a gritos que poseía el corazón más bello del mundo. Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron aquel corazón tan perfecto, sin manchas ni rasguños.

De pronto un anciano se acercó y dijo:

– ¿Cómo dices eso, si tu corazón no es tan hermoso como el mío?

Sorprendidos, todos miraron al corazón del anciano y vieron que, si bien latía vigorosamente, se encontraba cubierto de cicatrices, había lugares en donde faltaban pedazos que habían sido reemplazados por parches que no encajaban perfectamente, pues se veían bordes y aristas irregulares. Incluso había huecos sin cubrir.

La gente se sintió sobrecogida ¿Cómo puede decir que su corazón es hermoso? El joven se reía de las pretensiones del anciano. Este miró al joven a los ojos y dijo:

– Cierto es que tu corazón parece perfecto, pero cada cicatriz en el mío representa a una persona a quien entregué mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada persona a quien he amado. Muchos también han arrancado trozos de los suyos que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron bordes que me recuerdan el amor que hemos compartido.

Hubo veces en las que entregué un trozo de mi corazón a alguien pero esa persona no me entregó nada a cambio; de ahí los huecos. Dar amor es arriesgar, pero a pesar de las heridas que han quedado abiertas, me queda la esperanza de que alguna vez regresen y llenen el vacío que ha quedado en mi corazón. ¿Comprendes ahora que mi corazón es verdaderamente hermoso?

El joven permaneció en silencio. Corrían lágrimas por sus mejillas… Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su perfecto corazón y se lo ofreció al anciano.

El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón; a su vez, arrancó un trozo del suyo, tan maltrecho y tapó con él la herida del joven. La pieza se amoldó pero no a la perfección y se notaban los bordes.

El joven miró su corazón, que no era tan perfecto como antes, pero se veía más hermoso, porque el amor del anciano fluía por su interior.

2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. María Valiente
    Feb 11, 2013 @ 11:22:59

    Qué bellos relatos compartes con nosotros desde tu bello corazon! Gracias!

    Responder

  2. anasanantonio
    Feb 11, 2013 @ 11:47:24

    María, muchas gracias a ti, por hacerme saber que te gusta lo que ytraigo a este rincón. Ana

    Responder

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